
Exú y Pomba Gira son espíritus, no energías; inteligencias primordiales de la magia religiosa de tradición yoruba. Guardianes de los umbrales entre la vida y la muerte, señores del karma y tejedores del destino. Conocen el dolor, el placer y el deseo porque han encarnado en el mundo humano en su tránsito evolutivo desde el éter al Orixá.
Los pedidos dirigidos a Exú se manifiestan con rapidez, pues, al guardar memorias de sus vidas humanas, conocen el dolor, el hambre, el deseo, la ambición y el poder.
Exú es la fuerza viva del movimiento. Cuando un proceso vital se estanca, como un proyecto detenido, una situación que no cede o una vida que gira en círculos, interviene abriendo puertas donde los ojos humanos solo ven muros. Exú es quien abre y cierra la gira. Conoce el camino donde el oro se mezcla con el polvo; por eso se le invoca para la abundancia en sus siete caminos: amor, salud, familia, trabajo, dinero, felicidad y protección.
Pomba Gira es el espíritu del deseo encarnado, rebelde, independiente, fuerte, valerosa, altiva y orgullosa, protectora de la mujer. Actúa donde el deseo no tiene forma y lo vuelve pasión. Donde hay timidez enciende la osadía; donde hay duda instala certeza. Pomba Gira enciende el fuego del alma , transforma la autoimagen, despierta el magnetismo y el dominio de las situaciones, para bien y para mal. Trae alegría, lujo, poder, deseo, empoderando la vida y trayendo regocijo material a quien no tiene miedo de pedir lo que merece.
Juntos operan en complementariedad. Exú abre el camino. Pomba Gira materializa.
